Los cambios en la producción porcina han derivado en centros de inseminación artificial porcina (CIAP) con un mayor número de verracos, centralizándose las extracciones en 2 ó 3 días. Estos factores llevan a la necesidad de procesar un mayor número de eyaculados en un menor tiempo.

Todas las técnicas y sistemas que han ido surgiendo para el procesado de los eyaculados han ido encaminadas a aumentar:

  • La velocidad de análisis
  • La facilidad o sencillez
  • La precisión y exactitud

Así, con la introducción de la inseminación post-cervical y por la reducción de volumen y concentración espermática en las dosis que conlleva, un eyaculado de mala calidad afecta a un mayor número de animales. Por tanto, el análisis del espermiograma de un eyaculado adquiere cada vez una mayor importancia.

El recuento de espermatozoides totales, mótiles y normales, es crucial, ya que va a permitir determinar las dosis potenciales a producir de un eyaculado. De este modo, podremos sacar el mayor partido  de aquellos eyaculados con mejor calidad.

En esta entrada revisaremos las características de cada uno de los sistemas actuales de análisis, centrándonos especialmente en la evaluación de la concentración espermática.

¡Muy importante! Debemos tener en cuenta que ningún método es perfecto en sí mismo, sino que necesita de personal entrenado que lo maneje.

1.- Cámara de recuento de glóbulos o hemocitómetro  (Bürker, Neubauer, Thoma,…): Este tipo de cámaras tienen en cuenta la superficie, su altura y también el grado de dilución al que se sometió la muestra de semen. En  el Siglo XIX, se calificó como la prueba Gold Standard para el cálculo de la concentración, pero hoy día existen sistemas más eficientes. Este es un sistema económico y repetible, siempre y cuando sea realizado por el mismo operario y con una elevada experiencia. En caso contrario, se podría decir que es un sistema subjetivo, ya que puede dar lugar a variación entre operarios.

Por otra parte, se necesita mucho  tiempo para el contaje de espermatozoides, por lo que no se recomienda en  CIAPs de más de 50 verracos. Además, habitualmente, cuando se utiliza este sistema, se realiza también la evaluación de las formas anormales, no siendo el método más adecuado para ello, ya que no se realiza un contaje homogéneo ni se llega al menos a 100 espermatozoides.

2.- Determinación mediante método colorimétrico: Los colorímetros son sistemas de fácil uso y rapidez, basados en que la materia absorbe energía cuando está frente a una fuente de energía. Cuando un rayo de luz incide en una muestra, parte es absorbida y parte transmitida. La transmitancia se define como la proporción entre la intensidad transmitida del rayo de luz y la intensidad inicial del rayo de luz, todo ello a una determinada longitud de onda. Por lo tanto, la absorbancia (valor que nos muestra el colorímetro), es el inverso del logaritmo de la transmitancia. De ello se deduce que la absorbancia es directamente proporcional a la concentración espermática; a mayor absorbancia, mayor concentración espermática y menor cantidad de luz llega al receptor. Los colorímetros trabajan con una recta de calibrado, mediante la cual transforman el dato de la absorbancia a concentración espermática.

Es un sistema rápido y de sencillo manejo, ya que únicamente hay que hacer una dilución del eyaculado puro con diluyente, y después realizar su medición. Pero hay que tener en cuenta que su diseño está pensado para medir soluciones y no suspensiones heterogéneas como es un eyaculado (presencia de restos celulares, tapioca, aglutinación espermática, bacterias, …). Los eyaculados no son idénticos entre si, por ello lo óptimo sería tener varias rectas de calibrado para eyaculados muy concentrados, concentración media y poco concentrados, para evitar errores. Estas rectas de calibrado deben revisarse periódicamente, al menos dos veces al año.

3.- Sistemas CASA (Sistema de análisis computerizado automático): estos sistemas provienen de la medicina humana y se han adaptado para su uso en producción animal. Analizan los 3 parámetros más importantes (motilidad, concentración espermática y morfoanomalías) para la producción de dosis seminales en poco más de 1 minuto. Los sistemas CASA  se componen de un microscopio con contraste de fases y cámara digital, junto con un software de reconocimiento de imagen, lo que permite realizar el análisis de forma completamente estandarizada y objetiva. Se obtienen mediciones precisas y repetibles, aumentando así la eficiencia en el análisis y la garantía de calidad de las dosis seminales. Estas son características que no tienen ninguno de los sistemas previamente comentados.

Para su correcto use se requiere el entrenamiento de los operarios y una verificación periódica del buen funcionamiento del equipo y del manejo del trabajador.

4.- Citómetría de flujo: se basa en la tecnología de la fluorescencia. El semen tiene que ser teñido con un colorante fluorescente, el cual se une a cada espermatozoide de forma individual en función del parámetro que se quiere evaluar. Se hacen pasar a través de un rayo, lo que produce señales que corresponden a diferentes parámetros de la célula, siendo transformados en señales digitales y procesados por un ordenador que genera histogramas correlacionados con los parámetros deseados de análisis (integridad del ADN, el estado de la membrana y acrosoma, actividad mitocondrial, etc)

Dado su elevado precio, no se suele usar para la producción de dosis seminales, sino más bien en investigación y como herramienta para evaluar la capacidad fecundante de los verracos. Por otra parte, por su complejidad necesita personal cualificado y con experiencia para su uso e interpretación de resultados. En próximas semanas dedicaremos una entrada a explicar la citometría de flujo profundamente.


En la siguiente entrada del blog, daremos recomendaciones y consejos generales durante el análisis de los eyaculados, y en particular para cada uno de los sistemas citados. ¡Os esperamos!